Pintura: el hombre de Vitruvio sobre un mar al atardecer, dentro de un reloj de números romanos
    YO SOY NOSOTROS

    La fuente de la que bebí:

    Lo que hace a los individuos únicos e irrepetibles es que cada uno posee su propia “visión del mundo”.

    En el mundo actual se confunde el concepto de visión propia con el de visión verdadera; y eso se confunde con el que cada quien posee su propia verdad y esta es valedera; esa confusión ha dispersado la realidad, pues la verdad no es otra cosa que la comprensión de la realidad, y lo que es real es que esa comprensión ha evolucionado, pondría como ejemplo a la física Newtoniana, con la física cuántica, que aparentemente se contradicen, cuando en realidad se complementan.

    Otros ejemplos serían:

    La visión del sexo:

    En los años 50, era un tabú que no se mencionaba ni en público, ni en privado; “la liberación sexual” toma fuerza en los movimientos sociales de 1968, en todo el mundo, que fue una rebelión en contra del “establishment” en general, que alteró la visión del mundo: que se tenía del sexo, de la moda, de las parejas, del matrimonio, de la sexualidad individual, etc.

    La visión de la participación social de la mujer:

    A partir de la intervención femenina en la producción masiva de las naciones en conflicto, pues los hombres estaban en guerra (1940-1946); la mujer dejó de ver su participación en el hogar, como un mecanismo de autorrealización y catapultó un movimiento que ya ha tenido enormes consecuencias políticas, sociales, económicas. Pongo de ejemplo: en la generación 58-62 de Ingeniería, había, entre miles, una estudiante de Ingeniería, y en la generación de mi hijo Marcos en la Universidad Iberoamericana (1990-1994), de los 22 mejores estudiantes de la universidad (entre los que se encontraba mi hijo), eran 3 hombres y 19 mujeres. Las parejas jóvenes, sin matrimonio y sin hijos, son totalmente aceptadas en la sociedad actual.

    En la comunicación:

    Me platica mi maestro y amigo, el Ing. Luis B. Gómez, que, en Guadalajara, él tuvo el primer teléfono en los años de la década de 1930; en el 2020 se calcula que existen entre cuatro y cinco mil millones de teléfonos celulares; la comunicación se ha vuelto mundial y en tiempo real. La idea de la aldea global, que McLuhan pronosticó en los años 60, se convirtió en una realidad, provocando una enorme inconformidad en las comunidades por los contrastes de riqueza y pobreza.

    En el mercado libre:

    Las bolsas de valores, cuyo objetivo era mercadear las acciones de las empresas, en función de “su productividad”, con la globalización se volvieron “casinos de apuestas” a escala mundial de “derivados”, que son instrumentos financieros creados por Wall Street por economistas matemáticos, que ha tenido como consecuencia, una enorme acumulación de riqueza para todas las empresas y personas dedicadas a la especulación financiera, desvirtuando totalmente “el verdadero valor del mercado”.

    En las familias del mundo occidental:

    Con la vida laboral de los padres, ha cambiado drásticamente la transmisión de valores tradicionales; en Occidente se eliminaron de las escuelas las materias de Civismo, Ética, Moral, Filosofía, Música, etc., sustrayendo de la enseñanza todos los valores greco-judeo-cristiano-romanos, fundacionales de la Europa moderna y de sus colonias, cayendo en el positivismo y la materialización económica del consumo como objetivo de vida; los valores trascendentes desaparecieron y se generalizó una actitud hedonista del “aquí y ahora”, regida por el dinero y la intensidad de la experiencia.

    En el medio ambiente:

    La humanidad desarrolló una conciencia de cómo opera la biosfera de la Tierra, que comprende desde las profundidades del océano, hasta la estratosfera, y se dio cuenta de la profunda interrelación que existe en la naturaleza de todos los seres vivos de la misma, y también se dio cuenta de cómo operan los ciclos del agua y los ciclos de la vida y se percató de que es posible que la sociedad de consumo, que actualmente prevalece en el mundo, genere desequilibrios que puedan alterar el equilibrio ecológico del mismo y atentar a la sobrevivencia de la especie humana.

    En relación a la salud:

    El descubrimiento y el catálogo del genoma humano a través del ADN brinda una perspectiva de salud de inmensa trascendencia, no solo de las enfermedades congénitas que se van a poder evitar en su totalidad, sino de las enfermedades que se manifiesten a través del ADN, que puedan ser corregidas.

    No hay duda que en los países desarrollados llegarán a tener en el presente siglo una vida promedio de 90 años, y será muy frecuente ver que una gran cantidad de personas rebasen los 100 años, lo cual va a tener grandes consecuencias económicas (las pensiones) y sociales, pues conjuntamente con la decisión de los matrimonios jóvenes de tener solo un hijo, o máximo dos, más la gran cantidad que está decidiendo no casarse, va a plantear un problema demográfico de gran trascendencia.

    Prácticamente, no hay actividad humana que no se haya visto afectada en el siglo XX, que fue un siglo de revolución de todas las revoluciones anteriores de la humanidad: en el consumo energético, en el transporte, en las comunicaciones, en la alimentación, en la vida dentro del hogar, en las relaciones humanas, en el medio ambiente y en la salud; todo se transformó, y a un ritmo frenético, que llevó tan solo dos generaciones.

    La visión moderna, que afirma que “no existe una verdad universal”, se contradice, pues afirma lo que niega y quiere convertir la negación en verdad universal.

    Es una absoluta realidad que todo en el universo evoluciona, todo es un movimiento permanente, pero la razón y el análisis, la fe y la ciencia, demuestran que no es movimiento anárquico y loco, sino que tiene dirección y sentido, a pesar de que use el azar para lograr ese objetivo, y Teilhard de Chardin lo definió correctamente al decir:

    “La evolución es la espiritualización de la materia.”
    TEILHARD DE CHARDIN

    La generación que nacimos en el año 1940, somos una generación que nos formamos en el seno de una cultura occidental, impuesta en México durante 300 años de la conquista española y a la cual hemos dado continuidad durante 200 años de independencia, y nuestra cultura original, a pesar de la supervivencia de exponentes de ella, algunos de los cuales no hablan el español, ya prácticamente no existe y se ha vuelto motivo de estudio de especialistas; sin embargo, algunas características personales persisten, pues somos una nación mezcla de nacionalidades.

    En mi caso particular, soy un mestizo de herencia mexicana por la línea materna, y holandesa y española en la paterna; soy un mestizo como la mayoría de nosotros.

    Pertenezco a una familia armónica de un segundo matrimonio de mi padre (de herencia protestante de mi abuelo holandés) y de mi madre, profundamente católica; fuimos tres hermanos y dos medios hermanos, que vivimos siempre en armonía; nuestra familia perteneció a una clase media, que nos formó profesionalmente.

    Nuestra cultura occidental-española-católica, nos formó en nuestra infancia, con las tradiciones fundacionales de la cultura europea de orígenes greco-judeo-cristiano-romanos, que ensenaba que los seres humanos perseguimos los ideales de verdad-justicia-belleza-bondad como directrices de vida.

    En lo material soy una combinación milagrosa (como todos nosotros), de carbono, hidrógeno, oxígeno, fósforo, nitrógeno, azufre, azúcar y algo más.

    En lo espiritual, nuestra formación del hogar de primaria, secundaria y preparatoria fue en escuelas católicas dirigidas por la hermandad de los maristas, de tradición católica-apostólica-romana, que he evolucionado en “Mi visión del mundo” hasta lo que soy hoy.

    He observado que, en relación a nuestra visión del mundo, existen tres características espirituales en los seres humanos:

    1. I

      Aquellos espíritus que encuentran paz con la información que les brindan sus sentidos y que no cuestionan las realidades que a ellos les informan.

    2. II

      Aquellos espíritus que no se conforman con lo que sus sentidos les informan, pero que, al seguir una religión o una fe determinada, esta los complementa y les da la paz que requieren.

    3. III

      Aquellos espíritus que no logran tener su paz a través de la fe y desean profundizar en las realidades que les rodean, y estos suelen seguir uno de dos caminos:

      1. 1

        Aquellos espíritus que profundizan los caminos esotéricos de las grandes mitologías ancestrales, o que exploran posibilidades de realidades extraterrestres, o de explicaciones mágicas de la realidad, caminos esotéricos que han sido explorados ancestralmente y que no obedecen al análisis dialéctico de la realidad, ni a la confirmación científica, pero que les dan argumentos de fe, que les da tranquilidad y convicción.

      2. 2

        Aquellos espíritus que buscan a través del estudio y el análisis del pensamiento racional e histórico y en el método de análisis dialéctico de la realidad, apoyándose en el devenir y la evolución histórica del ser humano y tomando las realidades científicas comprobadas como verdaderas, o parcialmente verdaderas, y con todo el análisis racional de sus capacidades y las enseñanzas históricas de profetas, maestros, filósofos, científicos, etc., tratan de encontrar la mayor aproximación a la verdad, que hoy yo en particular, la resumo como un imperativo ético, al cual señala la evolución histórica de la humanidad y sus maestros, profetas y científicos.