El video de esta pregunta estará disponible próximamente.
El universo entero es energía en movimiento, evolucionando hacia formas más complejas y más conscientes. El ser humano no es espectador de ese proceso: participa en él. ¿Cómo? A través del trabajo. Cuando trabajamos, tomamos la energía y la materia del mundo y las organizamos en algo útil, en algo nuevo: cultivamos, creamos, construimos, enseñamos. Nuestros antepasados iniciaron la civilización el día en que descubrieron aprovechar la energía guardada en una semilla. Cada obra bien hecha es un aporte a esa gran corriente evolutiva del universo, que va del caos al orden, de la entropía a la vida. Por eso el trabajo positivo colabora con la Evolución Universal: orienta nuestro movimiento en la dirección del universo, hacia la vida. Trabajar con conciencia es sumarnos, con nuestra pequeña energía, al gran proyecto creador del cosmos.