El video de esta pregunta estará disponible próximamente.
La respuesta del Humanismo Evolutivo Transpersonal, apoyada en la física, es sorprendente y esperanzadora: la energía en el universo es total, abunda sin límites. Como la energía no se crea ni se destruye, sino que solo se transforma, la cantidad que existe permanece constante desde el Big Bang: nada se le agrega ni se le quita. En ese sentido, la energía potencial del universo es prácticamente infinita. El reto humano no es producir energía de la nada, sino aprender a captarla y, sobre todo, a distribuirla con equidad. Porque, dice Constandse, la energía le pertenece al que sabe, puede y quiere aprovecharla. Ahí está el arte y la responsabilidad de la civilización: no vivimos en un mundo de escasez energética, sino en un universo de abundancia que aún no sabemos repartir con justicia. Comprender esto cambia la mirada: el problema no es la falta de energía, sino nuestra conciencia para administrarla.